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Posted by on Oct 14, 2013 in Aprender y aplicar, Valentín Giró

Aprender a emprender: Financiación

Aprender a emprender: Financiación

Saber comunicar de forma concisa y eficiente es imprescindible para presentar un proyecto

 

En el libro “La Cumbre Infinita – Relato de una expedición, espejo de una empresa” los autores hemos querido utilizar la analogía de la escalada del K2 por la Magic Line, en el año 2004, como espejo de proyectos empresariales que impulsan los emprendedores. Hay tantas historias como emprendedores, tantas como alpinistas, porque no existe un único camino ni una sola forma de alcanzar el objetivo, sino que cada emprendedor dibuja su ruta y escribe su propia historia en base a sus valores, su experiencia, sus compañeros, su suerte.

El emprendimiento, como el alpinismo, son dos culturas hermanas donde las historias se viven y luego se transmiten de generación en generación a través de relatos, que sirven de hitos, de señales, de fuentes de inspiración. De estas experiencias se obtienen conclusiones sobre lo que ha funcionado y lo que no, sobre los obstáculos que pueden aparecer en el camino y la forma de superarlos; son una fuente de ideas y recursos que futuros emprendedores o alpinistas utilizan como guía en sus propias aventuras.

Saber comunicar de forma concisa y eficiente es imprescindible para presentar un proyecto

La traslación de las estimaciones cualitativas del plan de negocio a unas estimaciones cuantitativas provocará que surja una estimación de las necesidades financieras del proyecto y el equipo fundador deberá decidir cómo las van a cubrir. A mayor ambición, más necesidad de recursos, y esto obligará en la mayoría de los casos a incorporar al proyecto a nuevos socios financieros, bien sea en forma de patrocinio (en las expediciones de aventura) bien por la entrada de terceros en el capital del proyecto (en las start-up’s). En el caso de los inversores, estos no financian proyectos o ideas, financian negocios de los que esperan recibir un retorno por dicha inversión. El capital riesgo, como su nombre indica, arriesga un dinero por el que aspira a obtener un rendimiento que ha de ser acorde al riesgo tomado. En el caso del patrocinio también esperan unas contrapartidas en imagen de marca, en motivación para su equipo, etc.

Los inversores reciben muchas más propuestas de las que pueden analizar y por supuesto financiar. Por ello es importante presentarse ante ellos de la forma más adecuada. Lo más recomendable es hacer llegar al inversor en potencia, de la mano de alguna persona de su confianza y con un resumen ejecutivo del proyecto, no más de dos páginas que sintetizan el plan de negocio. Será este documento el que deberá convencer a un socio inversor potencial para que dedique recursos y tiempo a analizar la propuesta. Otra alternativa es acudir a los foros de inversión como los que organizan las principales escuelas de negocio.

Para presentar un proyecto a un inversor es imprescindible lo más evidente y difícil: saber comunicar, y hacerlo de forma concisa y eficiente. En los mercados anglosajones hablan del “elevator pitch” para referirse a esa concisión y a la eficacia con la que se ha de poderse despertar el interés de un inversor en tu proyecto, el tiempo del recorrido de un ascensor ha de ser suficiente para el buen comunicador. Nunca pueden ser necesarios más de cinco minutos para contagiar el interés por un buen proyecto si se escogen las palabras necesarias y se expresan con la emoción suficiente. Pero la realidad en la mayoría de los casos es que se comunica mal, y sólo con la toma de conciencia y la práctica se puede superar ese primer reto del emprendedor ante sus presuntos financiadores, ante la posibilidad o no de sacar adelante su proyecto.

Desde el primer momento y hasta el último, la comunicación es la clave para que el proyecto fluya de la mente del emprendedor hacia sus socios, hacia los inversores y, en general, hacia el mundo. Una empresa que no se comunica con su entorno no existe. La naturaleza misma de toda empresa es ofrecer un servicio o producto a un tercero y para ello ha de saber explicar de forma clara y creíble qué ofrece y de qué manera. Y la forma de aprender a hacerlo con éxito es practicando mucho, explicándolo una y otra vez a posibles socios, familiares, amigos, colegas, inversores, clientes, asesores, medios de comunicación.

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