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Posted by on Nov 18, 2013 in La Magic Line del K2, Valentín Giró

El sistema de comunicación de la expedición K2 Magic Line

El sistema de comunicación de la expedición K2 Magic Line

Desde el Campo Base del K2 queríamos grabar y narrar la marcha de la expedición

 

En junio del año 2004 un pequeño equipo de cinco alpinistas – Óscar Cadiach, Manel de la Matta, Jordi Tosas, Jordi Corominas y Valentín Giró – partimos, rumbo a Pakistán, con un gran sueño a cuestas: escalar el K2, la “Montaña de las montañas”, por la vía Magic Line. Con sus 8.611 metros de altura el K2 no es únicamente la segunda cumbre más alta de la tierra. Su desnivel y verticalidad la convierten en el único ochomil que permite divisar, desde el Campo Base, a un alpinista que esté situado en la misma cumbre. Se dice del K2, por su dimensiones, que es una montaña que empieza donde otras acaban. Estimado lector, a través de mi Blog quiero compartir contigo esta historia que ha marcado mi vida para siempre, por lo que viví y aprendí, pero, sobre todo por lo que en ella perdí. La historia de la Magic Line del K2 narra cómo cinco alpinistas que compartían unos valores se entregaron para hacer realidad un ambicioso sueño. Espero poder transmitirte fielmente todo esto y mucho más a lo largo de sucesivos posts que iré publicando.

Desde el Campo Base del K2 queríamos grabar y narrar la marcha de la expedición

El tema del equipo informático y de telecomunicaciones nos mantuvo muy ocupados también en aquellos primeros días en Pakistán. Gracias a él íbamos a poder trabajar en lo que fue un elemento esencial de nuestra expedición: las comunicaciones y el envío de imágenes grabadas. Teníamos que familiarizarnos rápido con él, ya que trabajaríamos a diario con esos equipos a 5.100 m de altura para poder editar y enviar imágenes vía satélite (fotografías y cápsulas de video), así como el diario de expedición, que mandábamos directamente a los estudios de TVC y a Dani, nuestro aliado y jefe de prensa en Barcelona. Las cintas íntegras que íbamos grabando saldrían de forma regular desde el Campo Base hacia Skardu, gracias al trabajo de Ikbal. Ese material es verdadero oro, ya que es el resultado de un esfuerzo titánico para registrar imágenes irrepetibles durante la escalada, cada vez a más altura.

Todo este equipo y su operativa de funcionamiento nos hacía estar en contacto con el mundo, además de permitirnos hablar de forma más o menos regular con familiares y amigos, con nuestro eficaz productor en TVC, Lluís Palahí, que resolvía siempre de buen humor nuestros problemas técnicos, con nuestro infalible meteorólogo y amigo Jofre Janué y con todas las personas que nos mandaban mensajes desde la web que TVC habilitó para la expedición o desde otros medios de comunicación y que fueron incrementándose a medida que avanzábamos en la escalada de la Magic Line. Este trabajo de comunicación iba a ser un elemento paralelo al trabajo en la montaña, y sabíamos que nos ocuparía bastante tiempo y energía, pero a la vez se convirtió en algo que nos mantuvo muy unidos más allá de la escalada en sí, y en lo que todos participábamos activamente y con lo que acabaríamos disfrutando mucho.

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