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Posted by on Dic 15, 2014 in Momentum Himalaya, Valentín Giró

El valle de Nubri

Nubri Valley

Momentum Himalaya es el nombre de una iniciativa de apoyo al emprendimiento social en la aldea de Sama, situada a 3,500 metros de altura en un remoto lugar del Himalaya Nepalí. Se trata de un proyecto que nació bajo la inspiración del alpinista Carlos Soria, que mantiene un vínculo especial con este lugar que lo acogió en su primera expedición al Himalaya.

Sama es un lugar especial por muchos motivos, además de la belleza lo envuelve y por ser el único núcleo habitado del Himalaya que descansa, literalmente, a los pies de un ochomil, el Manaslu (8.163 m), cuyo significado en sánscrito es “la montaña del espíritu”. Sama alberga también una pequeña escuela de educación primaria a la que acuden casi un centenar de alumnos. Una escuela que afronta, al igual que la mayor parte de los habitantes del pueblo, carencias de todo tipo para alimentar, formar y vestir a los alumnos.

Gracias a Carlos Soria nació Momentum Himalaya en el año 2011, con el objetivo de impulsar iniciativas locales que permitieran generar ingresos de forma recurrente y sostenible, para que una parte de estos recursos se reinvirtiera en la escuela de Sama. Valentín Giró forma parte del equipo de Momentum Himalaya y viaja periódicamente a Nepal para realizar trabajo de campo. Los posts que el autor irá publicando en las próximas semanas son una invitación para conocer de cerca la labor que se viene realizando en este maravilloso rincón del Himalaya.

El Valle de Nubri pertenece a la zona administrativa de Gandaki, en concreto al distrito de Gorkha y está compuesto por 4 VDC, Village Development Committees (unidades administrativas similares a los ayuntamientos): Bho, Prok, Lho y Sama. Este último VDC incluye las poblaciones de Samagaon (3.530 m) y Samdo (3.800 m), próximas a la frontera con el Tíbet. La mayor parte del valle de Nubri forma parte del Área de Conservación del Manaslu, una zona de acceso restringido para trekkers que alberga el macizo del Manaslu (8.163 m).

La historia de este valle se remonta 900 años atrás, cuando se produjeron sucesivas olas de migraciones desde la llanura del Tíbet. De hecho, hasta el año 1850, la región formó parte del gobierno tibetano de Lhasa. Sin embargo, después de diversos conflictos armados, el valle de Nubri fue incorporado a lo que entonces era el reino de Nepal. La mayor parte de los habitantes de Nubri pertenecen a las etnias Ghale y Tibetana. Al quedar asimilados a Nepal estas etnias fueron sometidas a las normas de un país hinduista basado en el sistema de castas. En la región se da una mayoría budista que sigue la línea Nyingmapa, caracterizada fundamentalmente por la no obligación de mantener el celibato.

En el año 2012 habitaban unas 3.500 personas en Nubri y la economía del valle está basada en las actividades típicas de la región del Tíbet: agricultura (básicamente cebada, patatas y maíz), ganado (yaks y sus híbridos) y comercio (tradicionalmente se intercambiaban granos de cereal por sal y lana, pero más adelante se comenzó a comerciar la madera y las hierbas medicinales por la cebada y la mantequilla). A nivel económico, la región de Nubri es considerablemente más pobre que el resto de zonas rurales de Nepal.

Los jóvenes que logran llegar a la adolescencia se enfrentan a una calidad de vida extremadamente pobre y a un sistema educativo muy precario y sin recursos. Por este motivo muchos padres hacen lo posible para enviar a sus hijos fuera de Nubri. Durante el año 2011, en el valle de Nubri, el 74% de los niños y el 69% de las niñas de entre 10 y 14 años vivían fuera de sus hogares, principalmente en escuelas o monasterios en Katmandú y algunos en la India. Se produce así un proceso de regresión poblacional que aumenta la depresión y empobrecimiento de la zona. Según el antropólogo Geoff Childs, la mejora de las escuelas y de las condiciones educativas en el valle de Nubri es fundamental para que los niños y niñas de estos pueblos, los futuros adultos y cabezas de familia, permanezcan en la región e impulsen el desarrollo económico, social y cultural de sus comunidades, mitigando así el alarmante proceso de regresión demográfica que desde hace años viene produciéndose.

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