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Posted by on Feb 20, 2013 in Expediciones y viajes, Valentín Giró

“Mi” verdad es “mi” verdad

Valentin Giro y Jose Ramon Agirre escalando hacia el Campo 1 (5.700 m) en la Expedicion “Al Filo – Broad Peak 2007” valenting giro alpinista consultor autor trainer

Valentín Giró y José Ramón Agirre escalando hacia el Campo 1 (5.700 m) en la Expedición “Al Filo – Broad Peak 2007” © Juanjo Garra

En el año 2007 Valentín Giró participó en la expedición de “Al Filo de lo Imposible” al Broad Peak (8.047 m), una cumbre que se yergue en el glaciar del Baltoro, en pleno Baltistán (Pakistán), justo al lado del imponente K2 (8.611 m). En el equipo de “Al Filo” figuraba también a Edurne Pasabán, la alpinista vasca que se ha convertido en la primera mujer en lograr las catorce cumbres de ochomil metros de la Tierra.

Valentín Giró tenía una razón especialmente poderosa para regresar al Karakorum: revivir de cerca la expedición de la Magic Line del año 2004 y acercarse al Memorial Gilkey, el promontorio donde descansa el cuerpo de Manel de la Matta, el inspirador – junto a Óscar Cadiach – del ambicioso sueño de la Magic Line. De esta forma, la expedición al Broad Peak (8.047 m) se convirtió para él en un espacio de diálogo y de reencuentro con Manel y también un pequeño homenaje hacia el amigo que perdió la vida en las montañas que tanto amaba.

Junio de 2007

Para que la experiencia de compartir una expedición a un ochomil como el Broad Peak (8.047 m) sea, verdaderamente, una oportunidad de aprendizaje mutuo, las personas debemos reconocernos a nosotras mismas como aprendices, como individuos que no hemos perdido nuestra capacidad de asombrarnos y de mantener vivos los sueños. La actitud vital de aprendizaje nos convierte en protagonistas de nuestras vidas y nos hace responsables de nuestras decisiones. Las causas de nuestros logros y fracasos se hallan en nosotros mismos y en nuestra conducta y no en circunstancias “externas”. Es una actitud que nos abre al diálogo, genera oportunidades de acción y fomenta en nosotros un optimismo constructivo.

En contraste con quienes se reconocen como aprendices están las personas “sabelotodo”, que hacen de su modelo mental, de “su” realidad, la única posible e indiscutible. Pero no existe tal; Nietzsche ya dijo que “sólo un demente se deja guiar por la certeza”. Tras la aparente firmeza de estas personas se esconden, a menudo, miedos e inseguridades hacia un futuro que contemplan en clave de amenaza, en el que se ven como víctimas de las circunstancias y donde la “culpa” de lo que les sucede se debe a los demás o a causas ajenas. Estas personas funcionan bajo un modelo de control unilateral, en el que cierran toda oportunidad de acción que quede fuera de su esquema de opiniones y creencias. Para escalar cualquier montaña, sobre todo las más altas de la Tierra, conviene contar en la cordada con personas capaces de entender que “su” propia verdad no es “La” verdad”.

[Este relato continuará en siguientes posts]

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