Pages Menu
Categories Menu

Posted by on Ago 30, 2013 in La Magic Line del K2, Valentín Giró

Óscar Cadiach, un alpinista comprometido y que ha abierto huella

Óscar Cadiach, un alpinista comprometido y que ha abierto huella

Óscar Cadiach en Askhole, poco antes de iniciar la marcha de aproximación al Campo Base del K2

 

En junio del año 2004 un pequeño equipo de cinco alpinistas – Óscar Cadiach, Manel de la Matta, Jordi Tosas, Jordi Corominas y Valentín Giró – partimos, rumbo a Pakistán, con un gran sueño a cuestas: escalar el K2, la “Montaña de las montañas”, por la vía Magic Line. Con sus 8.611 metros de altura el K2 no es únicamente la segunda cumbre más alta de la tierra. Su desnivel y verticalidad la convierten en el único ochomil que permite divisar, desde el Campo Base, a un alpinista que esté situado en la misma cumbre. Se dice del K2, por su dimensiones, que es una montaña que empieza donde otras acaban. Estimado lector, a través de mi Blog quiero compartir contigo esta historia que ha marcado mi vida para siempre, por lo que viví y aprendí, pero, sobre todo por lo que en ella perdí. La historia de la Magic Line del K2 narra cómo cinco alpinistas que compartían unos valores se entregaron para hacer realidad un ambicioso sueño. Espero poder transmitirte fielmente todo esto y mucho más a lo largo de sucesivos posts que iré publicando.

Todo un referente en el mundo del alpinismo, fuera y dentro de nuestras fronteras

“Si un alpinista piensa en una montaña que apunta hacia el cielo, como un sueño, la montaña de las montañas… todo el mundo piensa, o la mayoría de los alpinistas, pensamos en el K2”

Óscar Cadiach, entrevista para el documental “L’altra cara del K2”, enero de 2005

Formar equipo con Óscar Cadiach es un privilegio. No solo porque es el alpinista catalán con más ochomiles a sus espaldas (a fecha de hoy ha coronado doce de ellos), sino sobre todo porque es una persona comprometida y honesta, de las que van de cara, y porque mantiene viva su pasión por lo que hace. Pertenece a una generación de alpinistas en nuestro país que “abrieron huella” y lograron grandes cosas. Recuerdo que yo estaba aún en la Facultad cuando, el 28 de agosto de 1985, la cordada catalana integrada por Óscar Cadiach, Toni Sors y Carles Vallés (junto con los sherpas Shambu, Ang Karma y Narayan), logró alcanzar la cumbre del Everest por la vertiente tibetana. Esa cumbre tuvo un mérito muy especial, no sólo por ser la primera vez que unos catalanes hollaban el Techo del Mundo, sino por cómo se hizo: en los años 80, cuando adentrarse en el Tíbet era aún una verdadera hazaña, y en el mes de agosto, en pleno monzón y en condiciones durísimas, que les obligaron a forzar una noche de vivac casi en la misma cumbre del Everest.

Óscar, que nació en Barcelona pero ha vivido en Tarragona desde su niñez, se inició en la escalada desde muy joven. Con veintidós años realizó su primera gran expedición, una ruta en coche al mismo corazón de África, de donde se trajo el monte Kenia y el Kilimanjaro. Hasta los años ochenta fue acumulando experiencia gracias a su trabajo como instructor de la Escola Catalana de Alta Muntanya, a sus expediciones en África, en Europa, en los Andes americanos y, por fin, en el Himalaya, donde intentó el Rakaposhi, en el Karakorum, en 1981. Pero sin duda lo que determinó en su trayectoria la posibilidad de dedicarse profesionalmente al alpinismo fueron los proyectos con Caixa de Barcelona en el Everest. Hasta entonces había combinado su pasión por la montaña con el trabajo en un entidad bancaria, pero el primer intento en 1983 y la cumbre del Everest en 1985 le abrieron las puertas a la posibilidad de ejercer su pasión como profesión, y hacerlo a tiempo completo.

Desde entonces se ha dedicado al trabajo de guía de alta montaña y al alpinismo en ochomiles, que ha combinado en algunos proyectos con su afición a la fotografía y al cine. Además de ser el primer español en subir en dos ocasiones al Everest sin oxígeno, hay que destacar que Óscar ha abierto dos nuevas vías a ochomiles, al Cho Oyu y al Broad Peak Central, y a tres sietemiles, el Broad Peak Norte, el Palung Ri y el Gasherbrum I Norte. También ha ascendido en estilo alpino el Nanga Parbat, al Shisha Pangma y al Makalu. No es necesario decir mucho más para explicar que se trata de todo un referente en nuestro país y entre nosotros los alpinistas. En la actualidad Óscar colabora como profesor en el centro de Formación de Técnicos Deportivos en Montaña de las Escuelas Pías, el proyecto que Manel con tantas ganas inició.

Post a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *