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Posted by on Feb 4, 2014 in Aprender y aplicar, Valentín Giró

Saber crear un equipo comprometido y volcado en la visión de la empresa

Saber crear un equipo comprometido y volcado en la visión de la empresa

Liderando con una visión integradora de todos aquellos que con su trabajo, a cualquier nivel, hacen posible la empresa en el día a día

 

En el libro “La Cumbre Infinita – Relato de una expedición, espejo de una empresa” los autores hemos querido utilizar la analogía de la escalada del K2 por la Magic Line, en el año 2004, como espejo de proyectos empresariales que impulsan los emprendedores. Hay tantas historias como emprendedores, tantas como alpinistas, porque no existe un único camino ni una sola forma de alcanzar el objetivo, sino que cada emprendedor dibuja su ruta y escribe su propia historia en base a sus valores, su experiencia, sus compañeros, su suerte.

El emprendimiento, como el alpinismo, son dos culturas hermanas donde las historias se viven y luego se transmiten de generación en generación a través de relatos, que sirven de hitos, de señales, de fuentes de inspiración. De estas experiencias se obtienen conclusiones sobre lo que ha funcionado y lo que no, sobre los obstáculos que pueden aparecer en el camino y la forma de superarlos; son una fuente de ideas y recursos que futuros emprendedores o alpinistas utilizan como guía en sus propias aventuras.

Liderando con una visión integradora en la empresa

Proyecto, recursos, tecnologías pero, sobre todo, personas. En la mayoría de ocasiones, cuando identificamos a las start-up’s de éxito, señalamos a los fundadores, a los emprendedores que tuvieron el coraje de lanzar al mercado la compañía con su visión y su liderazgo. Sin embargo, solemos olvidar que ese éxito, además de ser mérito de dichos emprendedores, ha sido posible gracias a la dedicación y al buen hacer de los empleados de dichas compañías, que suelen quedar relegados también, como los porteadores en alpinismo, a la categoría de “invisibles”. Pero sin su labor, sin su performance extraordinaria, seguro que ninguna compañía llegaría jamás al éxito.

En mi caso he aprendido mucho de Lucas y José Manuel en el lanzamiento y desarrollo de Privalia. Los dos han demostrado que disponen de una visión, pasión y capacidad de gestión muy por encima de la media. Pero lo más excepcional es que han sabido crear un equipo humano comprometido y volcado en la visión de la empresa, y con quienes cuentan como parte esencial del proyecto. Tienen un liderazgo de tipo claramente “humanista”, desde sus primeros logros no paran de repetir que su éxito es gracias a las personas que forman parte de Privalia, donde el equipo está en el centro de las decisiones, con una visión integradora en la empresa de todos aquellos que con su trabajo, a cualquier nivel, la hacen posible en el día a día.

(Autor: Carlos Trenchs, “La Cumbre Infinita – Relato de una expedición, espejo de una empresa”, con Valentín Giró y Belén Roldán)

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