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Posted by on Ene 17, 2014 in La Magic Line del K2, Valentín Giró

Valentín Giró explica la naturaleza de los riesgos en el alpinismo

Valentín Giró explica la naturaleza de los riesgos en el alpinismo

Los riesgos en alta montaña siempre son de una doble naturaleza: objetiva y subjetiva

 

En junio del año 2004 un pequeño equipo de cinco alpinistas – Óscar Cadiach, Manel de la Matta, Jordi Tosas, Jordi Corominas y Valentín Giró – partimos, rumbo a Pakistán, con un gran sueño a cuestas: escalar el K2, la “Montaña de las montañas”, por la vía Magic Line. Con sus 8.611 metros de altura el K2 no es únicamente la segunda cumbre más alta de la tierra. Su desnivel y verticalidad la convierten en el único ochomil que permite divisar, desde el Campo Base, a un alpinista que esté situado en la misma cumbre. Se dice del K2, por su dimensiones, que es una montaña que empieza donde otras acaban. Estimado lector, a través de mi Blog quiero compartir contigo esta historia que ha marcado mi vida para siempre, por lo que viví y aprendí, pero, sobre todo por lo que en ella perdí. La historia de la Magic Line del K2 narra cómo cinco alpinistas que compartían unos valores se entregaron para hacer realidad un ambicioso sueño. Espero poder transmitirte fielmente todo esto y mucho más a lo largo de sucesivos posts que iré publicando.

Los riesgos en alta montaña siempre son de una doble naturaleza: objetiva y subjetiva

En cualquier montaña, y de una forma especial en los ochomiles, debemos comprender y tener muy la naturaleza del riesgo en el alpinismo. La alta montaña conforma un entorno de elevada incertidumbre, a menudo con cambios repentinos ante los que los alpinistas somos muy vulnerables. Los riesgos en alta montaña siempre son de una doble naturaleza: objetiva y subjetiva.

Los primeros derivan de la propia montaña: las avalanchas, las grietas en los glaciares y rimayas, los desprendimientos no provocados de hielo o de rocas, etc. Los segundos, por el contrario, son riesgos que los propios alpinistas generamos, como consecuencia de nuestras acciones y de nuestro comportamiento, de forma voluntaria o involuntaria, por ejemplo, escalar con mala hidratación, no respetar determinadas maniobras de aseguramiento o protocolos de seguridad, etc.

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